jueves, 17 de abril de 2008

¿Ética periodística o desarrollo tecnológico?

Hace dos semanas, cuando se publicó “el bueno, el malo y el feo: perspectivas de la investigación científica en su relación con el gobierno-empresa”, se generó una gran “controversia dialéctica”, donde las mismas palabras emanaron juicio al demostrar la manera en que se maneja la ciencia actualmente ante el gobierno y el sector empresarial.

Hoy, se ha unido un sector más a los ya citados: el poder de los medios de comunicación. “Nadie está en contra de la libertad de prensa, sólo que los medios al ser los encargados de trasmitir al mundo los avances, problemas, dificultades y éxitos de las actividades del ser humano debe hacerlo con ética y profesionalismo de trasmitir hechos correctos y verificables para que su información tenga credibilidad, manifiesta la doctora Victoria Chagoya, quien señala que la revista expansión publicó algunos datos que no son verídicos, como el compuesto que en el anterior documento se citó con el nombre de adenosina, y que ella ha nombrado IFC305, siendo un derivado de la citada sustancia.

En ese contexto, se puede ubicar al gobierno, empresa, academia, y medios comunicación dentro de una correlación de comunicación fracturada, ya que Chagoya refiere que “el académico está comprometido a realizar ciencia de buena calidad a nivel internacional, apoyado por instituciones como la UNAM, IPN, cinvestav, sector salud, etcétera.

Con respecto al gobierno, señala que “deben intervenir personas que tengan conocimiento de la política en el desarrollo de la investigación para el sector salud o algún otro relacionado, y conocer su compromiso de apoyar las innovaciones y avances. A través de Fundaciones o Conacyt.
“El sector empresarial también tiene que procurar vincularse con estos desarrollos, promover su transferencia, comercialización y beneficio social de tal manera que al trabajar integrados estos tres sectores (academia, gobierno, empresa) se podrían tener los recursos para desarrollos científicos de mejor calidad y más rápidos.


“El empresario mexicano está acostumbrado a ver resultados de inmediato, a corto plazo. El de otros países y latitudes ve la ciencia como una inversión. Beneficio social, de recuperación, de ganancia a largo plazo. Capital de riesgo. Es lo que aquí no quiere hacerse.

Lo que se puede destacar entonces, es que, sin importar qué tipo de apoyo pueda proporcionar el gobierno, cuánto sea lo que proporcione el sector empresarial, o cuál sea la medida en que la misma academia respalde los proyectos de sus investigadores, los medios de comunicación tenemos un poder y compromiso más que institucional (por la empresa a la que laboremos), o bien personal (por lo frívolos o buenos que seamos): social, teniendo la función esencial de llevar la información por un canal con resultados en los que literalmente todos ganen: el periodista lectores por su acción de informar y a su vez el sector del que hable, beneficios para crecer, como en este caso lo es la ciencia.


Mientras eso no suceda, el plantamiento ambiguo continuará perdurando estableciendo sólo dos acciones: seguir una ética periodística institucionalizada o permitir el desarrollo tecnológico.

1 comentario:

Raúl Luna dijo...

Alejandro,

Gran esfuerzo el que muestras en este post confrontando una fuente viva y subiendo el audio al podcast. Te felicito.

Ahora, hay que hacer una entrada más atractiva y el primer párrafo que tienes, redactarlo como contexto y buscar darle un mejor ángulo a tu post.

Vas muy bien.

Saludos
RL