jueves, 22 de mayo de 2008

Chagoya, su "IFC-305" y la propiedad intelectual


El contexto social, político, económico y educativo que nos ha perseguido durante décadas, deja en claro cuál es el panorama que se presenta para uno de los sectores más importantes del desarrollo de un país tan ambicioso y lleno de gente apta para innovar e inventar como México: ciencia y tecnología.


“La situación actual del gobierno, el cual es incapaz de generar reformas necesarias para el avance de México, y a su vez el mala función de los medios de comunicación que se encuentran en proceso de madurez, ha logrado impactar a uno de los sectores más importantes de nuestro país. La ciencia y tecnología”, afirma el doctor en Derecho, César Benedicto Callejas Hernández, director del Seminario de Propiedad Intelectual, en la Facultad de Derecho de la UNAM.


A manera cuasi tangible y explícita, de lo citado anteriormente, se puede hacer remembranza del caso de la doctora Victoria Chagoya de Sánchez.


“La situación del apoyo a la ciencia y tecnología, por parte del gobierno, ha mejorado desde hace 20 años, sin embargo hace falta el financiamiento de la iniciativa privada. Siempre y cuando no quieran dictar la agenda de la universidad, como tratar de interferir en la libertad de cátedra”, manifiesta el docente desde hace ocho años Benedicto Callejas.


Con respecto al trabajo que se está haciendo en la Cámara de Diputados, el doctor en Derecho, alude a que ellos no pueden establecer obligaciones a la empresa si no es a través de leyes, además de mencionar que: “si tienen atoradas leyes tan importantes como la energética y fiscal; menos están en condiciones de crear la científica que es fundamental para el desarrollo de nuestro país.


“Existe poca integración y poco trabajo. No hay labor seria por parte de ellos. Dentro de la reforma estructural no hay una científica. Los niños no se están educando en el ámbito tecnológico. La universidad debe buscar por sí misma la vinculación con las demás empresas, lo cual es muy tedioso y peor aún, no debería ser ése su trabajo”, establece Callejas Hernández.


En la misma línea, el académico de tiempo completo, opina que no hay divorcio entre academia-empresa-gobierno porque nunca han estado casados. “Hay un desencuentro en las tres entidades como organismos fundamentales. Una mala administración del CONACYT. Desvinculación entre la empresa, pues falta un diseño de políticas de este último
“La universidad tiene muchos proyectos interesantes, como el de Victoria Chagoya. No obstante, se debe de quitar los tabúes de salir a venderse, pues aún existen”, concluye el doctor Callejas.

La paradoja latente


Al ser la UNAM, la principal fuente de patentes de México, el especialista en Derecho, señala que “una patente es una innovación tecnológica que debe ser nueva. Tiene que superar el estado de la técnica. No sólo en México, sino en todo el mundo”, refiere César Benedicto.


Para que un científico pueda obtener una patente, el director del Seminario de Propiedad Intelectual de la Facultad de Derecho de la UNAM, informa que se interponen tres elementos básicos:
1. “Masa crítica: en ésta, se denota la incapacidad de recursos para desarrollar el proyecto.
2. “Es tortuoso y difícil para obtener patentes. La UNAM es la principal en dar patentes y aún así no puede llevar a cabo rápidamente el proceso, pues el sometimiento a trámites burocráticos es largo.
3. “La naturaleza del trabajo científico. Los trabajos se basan en el ensayo-error. La investigación contemporánea requiere equipo muy caro, para practicar esa técnica así que se necesita apoyo económico y no lo hay”.

Un proceso natural: divulgación de la ciencia


Con respecto a los medios de comunicación, el profesor de la Facultad de Derecho, alude a que: “no puede haber progreso científico sin medios de comunicación. Falta mucho oficio particularmente en México, de literatura de divulgación de la ciencia. Sí hay buenas revistas científicas que resultan intentos. No obstante, falta en televisión más tiempo.


“Por ejemplo Joaquín López Dóriga te habla de un invento que no tiene ni idea de lo que dice. Cuando hablas con el científico, resulta que su trabajo no consiste en lo que se refirió: si la gente no está enterada no presiona al medio para que se haga más divulgación.


“Los medios en México están en un proceso, después de muchos años de represión y censura al máximo. Falta mucho periodismo de fondo. Es un proceso natural”, agrega Callejas Hernández.

Chagoya, su IFC-305 y la propiedad intelectual


Como se podrá recordar, el IFC-305, es el derivado de la adenosina que detectó la investigadora Victoria Chagoya. Dicho proyecto es muy comprometedor, empero a su vez atrincherado en el armario del olvido político y empresarial.


El doctor César Benedicto Callejas Hernández, ha proporcionado puntos de discusión interesantes, en los que pone en boga aspectos político, legales y hasta de difusión con respecto al caso citado, e incluso en general de la ciencia y la tecnología.


El trabajo inadecuado de la Cámara de Diputados. La ineficiencia del representativo del poder federal: CONACYT. Las barreras burocráticas para la obtención de patentes. Y el proceso de maduración en los medios de comunicación del que Callejas habla, son el resultado de aquella suma turbia y cuasi sin respuesta que acecha a la matemática académica, empresarial y gubernamental de México.

1 comentario:

Raúl Luna dijo...

Alejandro,

Creo que puedes mejorar el ángulo y corregir por ahí un par de inconsistencias en el post.

Por ahí creo que puedes arreglar el link en manifiesta y la redacción de esa cita.

Sobre la investigación de Chagoya, describe en una línea o dos para qué es y coloca sobre ello la liga.

Bien.

Saludos
RL