miércoles, 23 de abril de 2008

La ciencia de la comunicación


Presentado en el auditorio Ricardo Flores Magón de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM: “Los géneros periodísticos: perspectiva desde los medios”. Con la participación de los jefes de información de los rotativos: El Universal, Milenio, y El Centro.


Nueve y cuarto de la mañana, se abre un debate interesante que se ha iniciado desde que se proclamaron a las Ciencias de la Comunicación como una disciplina a estudiar en los centros universitarios. Ahora, expertos en el manejo de la información de tres de los periódicos más importantes de México se han reunido para continuar con aquella lucha por redefinir cuál es el papel que juegan los géneros periodísticos en los medios de comunicación, su uso, y manejo actualmente.


La puesta en boga: el hecho de distinguir al periodismo entre un oficio y una profesión. Al paso de la conferencia, se mencionaron varios datos por los tres ponentes.


Humberto Ríos, de Milenio, destaca que dentro de los géneros periodísticos se han perdido ciertos elementos que le han quitado la viveza. Cita a la entrevista aludiendo a que “obtener la información de manera violentada no es sinónimo de un excelente trabajo. La charla cara a cara es el arte de poder extraer la mayor y mejor información y que la sepa dar con gusto, no enfadado”.


Por su parte, Rubén Álvarez del rotativo El Universal, hace énfasis en los nuevos medios de comunicación, también llamados nuevas tecnologías. “Hay que convertir al periodismo. Se deben integrar plataformas en las que el periodista maneje los nuevos medios con la finalidad de generar `reporteros multimedia´”, afirma el economista.


Del periódico El Centro, Raymundo Sánchez, habla acerca de la diferencia entre el hecho y la declaración. Al haber participado como corresponsal en la huelga de 1999 en la UNAM, ilustra su ponencia hablando sobre el periodismo militante.


Hace un cuestionamiento en cuanto a los géneros periodísticos: “hoy en día ya no se sabe definir un género de otro. No se puede decir, por ejemplo, a qué tipo pertenece el foto reportaje”, indica el único egresado de la Facultad visitada.

Posteriormente, en la sesión de preguntas, hubo diversidad de cuestionamientos. Desde los que no tienen que ver con la temática de la conferencia, hasta las que se proyectaban como síntoma de expresión artística y no tanto como la de querer saber algo. Fue en ese instante, cuando se abrió un pequeño debate acerca de cuál es el papel que ellos como jefes de información han jugado frente a la tergiversación de la información, deformación e hibridación de los géneros periodísticos. Dicho debate, se encuentra grabado de viva voz por los expositores.

En la cumbre que al final de la ponencia nos aproximaba, habló la jefa del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación de la Facultad, quien hizo la aclaración acerca del cuestionamiento como una profesión más que como oficio.

Con esos temas, sólo tocados, y no culminados, se llegó al final de la conferencia. Con la información que el audio proporciona, y lo que se menciona escrito, es posible dar cuenta que mientras no haya un acuerdo, como la misma hermenéutica crítica lo establece, por conceso, no se podrá hablar de un periodismo con objetivos firmes. Es decir, que hasta el momento en que se tomen como referencia a las teorías de la comunicación, los aspectos metodológicos como herramientas, y a los géneros periodísticos como base de aplicación de todo lo anterior, no se podrá hablar de un buen periodismo como profesión. Por ende, la pregunta quedaría abierta ¿cuándo habrán periodistas hablando de ciencia, si aún no se puede notar una ciencia de la comunicación?

jueves, 17 de abril de 2008

¿Ética periodística o desarrollo tecnológico?

Hace dos semanas, cuando se publicó “el bueno, el malo y el feo: perspectivas de la investigación científica en su relación con el gobierno-empresa”, se generó una gran “controversia dialéctica”, donde las mismas palabras emanaron juicio al demostrar la manera en que se maneja la ciencia actualmente ante el gobierno y el sector empresarial.

Hoy, se ha unido un sector más a los ya citados: el poder de los medios de comunicación. “Nadie está en contra de la libertad de prensa, sólo que los medios al ser los encargados de trasmitir al mundo los avances, problemas, dificultades y éxitos de las actividades del ser humano debe hacerlo con ética y profesionalismo de trasmitir hechos correctos y verificables para que su información tenga credibilidad, manifiesta la doctora Victoria Chagoya, quien señala que la revista expansión publicó algunos datos que no son verídicos, como el compuesto que en el anterior documento se citó con el nombre de adenosina, y que ella ha nombrado IFC305, siendo un derivado de la citada sustancia.

En ese contexto, se puede ubicar al gobierno, empresa, academia, y medios comunicación dentro de una correlación de comunicación fracturada, ya que Chagoya refiere que “el académico está comprometido a realizar ciencia de buena calidad a nivel internacional, apoyado por instituciones como la UNAM, IPN, cinvestav, sector salud, etcétera.

Con respecto al gobierno, señala que “deben intervenir personas que tengan conocimiento de la política en el desarrollo de la investigación para el sector salud o algún otro relacionado, y conocer su compromiso de apoyar las innovaciones y avances. A través de Fundaciones o Conacyt.
“El sector empresarial también tiene que procurar vincularse con estos desarrollos, promover su transferencia, comercialización y beneficio social de tal manera que al trabajar integrados estos tres sectores (academia, gobierno, empresa) se podrían tener los recursos para desarrollos científicos de mejor calidad y más rápidos.


“El empresario mexicano está acostumbrado a ver resultados de inmediato, a corto plazo. El de otros países y latitudes ve la ciencia como una inversión. Beneficio social, de recuperación, de ganancia a largo plazo. Capital de riesgo. Es lo que aquí no quiere hacerse.

Lo que se puede destacar entonces, es que, sin importar qué tipo de apoyo pueda proporcionar el gobierno, cuánto sea lo que proporcione el sector empresarial, o cuál sea la medida en que la misma academia respalde los proyectos de sus investigadores, los medios de comunicación tenemos un poder y compromiso más que institucional (por la empresa a la que laboremos), o bien personal (por lo frívolos o buenos que seamos): social, teniendo la función esencial de llevar la información por un canal con resultados en los que literalmente todos ganen: el periodista lectores por su acción de informar y a su vez el sector del que hable, beneficios para crecer, como en este caso lo es la ciencia.


Mientras eso no suceda, el plantamiento ambiguo continuará perdurando estableciendo sólo dos acciones: seguir una ética periodística institucionalizada o permitir el desarrollo tecnológico.

domingo, 13 de abril de 2008

Poder ver el futuro: ¿barrera ética?


Fue en julio de 2005, cuando las investigaciones científicas alemanas del Centro Bernstein de Neurociencia Computacional en Berlín dieron inicio hacia un enfoque de lo que hoy representa un posibe paradigma de la innovación tecnológica: una máquina que ayuda a saber qué es lo que la gente piensa antes de que lo exprese.


Nature Neuroscience Magazine, publicó el resultado de la investigación efectuada en el centro académico ya citado, en el que con ayuda de escáneres, los científicos estudiaron la actividad cerebral de 14 estudiantes a quienes les habían pedido que apretaran un botón a su izquierda u otro a su derecha.
Los voluntarios también tenían que indicar el momento exacto en que tomaban la decisión.
Los investigadores descubrieron señales en el cerebro que se podían usar para predecir con exactitud qué botón apretaría el voluntario, varios segundos antes de que éste lo decidiera de forma consciente.

Los investigadores han usado ecografías para identificar ciertos tipos de actividad en el cerebro. Científicos estadounidenses diseñaron hace poco una máquina que detecta mentiras con base en ecografías.


Frente a tal situación, el efecto e impacto que podría causar este trabajo: los progresos logrados por los científicos son tales que ponen nerviosos a expertos en cuestiones éticas, alarmados de que la ciencia no sólo sepa las regiones donde se generan ciertos pensamientos, sino que también pueda identificar el contenido de esos pensamientos.


Por tal situación, el profesor de psicología, el Paul Wolpe, en la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos alude a que "Hay que empezar a pensar hasta dónde queremos llegar en el uso de esta tecnología".


Lo anterior, no representa más que un prototipo, en el que básicamente se manifiesta una paradoja social: por un lado, se encuentra la posibilidad de dar un salto enorme mediante la tecnología, y por el otro al puesta en práctica, que es donde seguramente ya muchos fijaron su mirada, proyectando un muy posible antiético uso de la denominada "máquina para ver el futuro".

sábado, 5 de abril de 2008

Calentamiento global y paletas de hielo


Frente al más reciente impacto del cambio climático en Latinoamérica(altas temperaturas), el 05 de abril de 2008, se llevó a cabo la 49 Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde su representante, Luis Alberto Moreno alertó sobre la enorme vulnerabilidad a la que se enfrenta la región por los efectos negativos del calentamiento global.


Los tópicos más destacados, fueron la importancia del petróleo frente a su próximo incremento de demanda. También abordaron el protocolo de Kioto, el cual busca acuerdos internacionales para controlar el problema del calentamiento global, y que fue rechazado por Estados Unidos: país que produce una cuarta parte de las emisiones globales.

El BID puso en marcha un fondo con recursos de Alemania, España, Reino Unido y Japón, para financiar proyectos destinados a mejorar la eficiencia energética y que permitan controlar las emisiones de gases a la atmósfera.

El clima del planeta cambia constantemente. En estos momentos, la temperatura global promedio es de aproximadamente 15°C. Evidencias geológicas y de otros tipos sugieren que en el pasado este promedio puede haber bajado hasta 7°C y subido hasta 27°C. El nivel del mar ha crecido de 10 a 12 centímetros y los investigadores consideran que esto se debe a la expansión de océanos cada vez más calientes.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la salud de millones de personas podría verse amenazada por el aumento de la malaria, la desnutrición y las enfermedades transmitidas por el agua.

La situación es crítica. El punto no es saber quién o quiénes tuvieron la responsabilidad, pues hay argumentos aludiendo a que la humanidad ha generado el cambio y existen las personas que apuntan a un ciclo natural de la vida, los efectos.

Es el momento de la solución, y no de generar más problemas. Inundaciones, sequías, hambrunas en los países más susceptibles, cambios en los hábitats de algunos animales, y extinción de otros más, representan la óptica de lo que no a muy largo plazo sucederá en cada rincón del mundo.

La preocupación debe estar centrada, entonces, en la propuesta de solución a los problemas, mismos que no se podrán resolver en poco tiempo comprando paletas de hielo como lo es ahora.