Nueve y cuarto de la mañana, se abre un debate interesante que se ha iniciado desde que se proclamaron a las Ciencias de la Comunicación como una disciplina a estudiar en los centros universitarios. Ahora, expertos en el manejo de la información de tres de los periódicos más importantes de México se han reunido para continuar con aquella lucha por redefinir cuál es el papel que juegan los géneros periodísticos en los medios de comunicación, su uso, y manejo actualmente.
La puesta en boga: el hecho de distinguir al periodismo entre un oficio y una profesión. Al paso de la conferencia, se mencionaron varios datos por los tres ponentes.
Humberto Ríos, de Milenio, destaca que dentro de los géneros periodísticos se han perdido ciertos elementos que le han quitado la viveza. Cita a la entrevista aludiendo a que “obtener la información de manera violentada no es sinónimo de un excelente trabajo. La charla cara a cara es el arte de poder extraer la mayor y mejor información y que la sepa dar con gusto, no enfadado”.
Por su parte, Rubén Álvarez del rotativo El Universal, hace énfasis en los nuevos medios de comunicación, también llamados nuevas tecnologías. “Hay que convertir al periodismo. Se deben integrar plataformas en las que el periodista maneje los nuevos medios con la finalidad de generar `reporteros multimedia´”, afirma el economista.
Del periódico El Centro, Raymundo Sánchez, habla acerca de la diferencia entre el hecho y la declaración. Al haber participado como corresponsal en la huelga de 1999 en la UNAM, ilustra su ponencia hablando sobre el periodismo militante.
Hace un cuestionamiento en cuanto a los géneros periodísticos: “hoy en día ya no se sabe definir un género de otro. No se puede decir, por ejemplo, a qué tipo pertenece el foto reportaje”, indica el único egresado de la Facultad visitada.
Posteriormente, en la sesión de preguntas, hubo diversidad de cuestionamientos. Desde los que no tienen que ver con la temática de la conferencia, hasta las que se proyectaban como síntoma de expresión artística y no tanto como la de querer saber algo. Fue en ese instante, cuando se abrió un pequeño debate acerca de cuál es el papel que ellos como jefes de información han jugado frente a la tergiversación de la información, deformación e hibridación de los géneros periodísticos. Dicho debate, se encuentra grabado de viva voz por los expositores.
En la cumbre que al final de la ponencia nos aproximaba, habló la jefa del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación de la Facultad, quien hizo la aclaración acerca del cuestionamiento como una profesión más que como oficio.
Con esos temas, sólo tocados, y no culminados, se llegó al final de la conferencia. Con la información que el audio proporciona, y lo que se menciona escrito, es posible dar cuenta que mientras no haya un acuerdo, como la misma hermenéutica crítica lo establece, por conceso, no se podrá hablar de un periodismo con objetivos firmes. Es decir, que hasta el momento en que se tomen como referencia a las teorías de la comunicación, los aspectos metodológicos como herramientas, y a los géneros periodísticos como base de aplicación de todo lo anterior, no se podrá hablar de un buen periodismo como profesión. Por ende, la pregunta quedaría abierta ¿cuándo habrán periodistas hablando de ciencia, si aún no se puede notar una ciencia de la comunicación?

