miércoles, 28 de mayo de 2008

De arte medieval a Victoria Chagoya


La realidad social, es la más impactante en todos los sentidos de la vida del ser humano, por sus diferentes fenómenos culturales que ha vivido a través del tiempo, que además es el objeto a representar por el arte.

“Vivimos en una provincia de sentimientos y pensamientos. El mundo está lleno de colores irritantes: por eso le es fascinante a la gente”, señala en su curso Lo normal y anómalo del arte, clasicismo a la modernidad, el doctor Carl-Georg Böhe.

Desde las dos ópticas presentadas anteriormente, será posible vislumbrar cuál es la última arista para completar el tratamiento del caso de quien por semanas se ha dado espacio para hablar aquí: Victoria Chagoya de Sánchez.

Arte y Chagoya: ¿existe eso?

Como diría Martín Heidegger: ¿y para qué poetas en tiempos de penuria? Postula su tesis en aludir a que en estas épocas de crisis social, económica, política, etcétera, no es posible sensibilizar los sentidos de tal manera que la gente tenga la posibilidad de apreciar el arte. “Los tiempos no son sólo de penuria por el hecho de que haya muerto Dios, sino porque los mortales ni siquiera conocen bien su propia mortalidad ni están capacitados para ello. Los mortales todavía no son dueños de su esencia” (Heidegger Martín, Alianza: 1998).

La visión Heggeliana que se ha expuesto, es totalmente aplicable no sólo para el arte. La situación en todos sus aspectos se torna igual.

Victoria Chagoya, con su descubrimiento, a mostrado que: o no es como los mortales que señala el filósofo alemán, o bien, simplemente es el mismo Übermensch que Nietszche define como “una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder”. No obstante, dicha cualidad se ve totalmente perdida cuando llegan aquellos personajes que truncan el objetivo de la científica: gobierno y empresa.

La permanencia negativa del arte en la ciencia

Böhne dice que en la Edad Media, la jerarquía del arte se llevaba de tal manera que no existían las mayorías: “es la forma de una pirámide, donde bien se puede notar en la parte de hasta arriba el poder de un Dios, en el segundo nivel a los emperadores o Papas, por último al clérigo o nobleza. ¿Y la gente?: no existe, no tiene cara, son anónimos.

Desde esa perspectiva, es posible ver que no sólo han perdurado rasgos medievales en nuestra sociedad tan sensacionalistamente determinada como posmoderna, sino más bien, se han establecido cuasi de manera autómata. Es decir, aunque se hable de acceso a mayores bienes, facilidad de educación, de una democracia, etcétera, la misma sociedad sigue dejando en manos de seres Supremos sus objetivos. La gente rica sigue imperando, además de continuar siendo minoría, junto con sus adeptos que representan el último escalón de la pirámide de arte medieval.

Con esas representaciones, es fácil notar cuál es el rumbo que tendrá el proyecto de Chagoya. Sin una investigación a fonfo, análisis profundo, o indagaciones con líderes de organismos que deberían apoyar trabajos como los de la académica, el arte medieval en analogía con la realidad actual económica, y social que Hidegger expone, queda claro que el trabajo, tan impactante y de tanta relevancia a nivel mundial que presenta Victoria Chagoya, no será más que un fósil atrincherado en la más oscura fortaleza de la indiferencia gubernamental y empresarial.

Funciones y disfunciones

Se habla en muchos lados de poderes fácticos. Más en aquellos en los que se quiere criticar o cuestionar al sistema acerca de su trabajo como máximo poder. Y ¿a quiénes se les denomina así en México? Efectivamente: a los medios de comunicación.

La académica, de quien se ha tratado su caso aquí, se encuentra sorprendida por el trabajo que ese poder tan dominante en nuestro país ha hecho. No del lado positivo, sino del negativo.

Lo mismo opina la investigación desde el punto de vista del Derecho, acerca de lo que debería ser la función de los medios, y que en realidad resulta ser una disfunción.

Se puede decir entonces, que la pirámide del arte que se propone como rectora del sistema social mexicano ha sufrido una transformación, estableciendo así en su punta a Dios, en la segunda los “representantes de Dios”, el gobierno y los empresarios. Con respecto a la tercera. Ahí se queda el absoluto ligar para los medios de comunicación. Nuevamente la pregunta se abre: ¿y la sociedad? Por segunda ocasión no existe.

¿Y para qué científicos?

Intentos hay, habrá y se tendrán que plantear. Rosaura Ruíz, sea quizás un arquetipo de eso, sin embargo, antes de emprender un proyecto para apoyar a que se culminen trabajos como los de la investigadora del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, se tendrán que replantear todas las categorías existentes de este mundo: las filosóficas, sociales, económicas, de gobierno y sus jerarquías que conlleva, etcétera.

Mientras no exista un orden sistematizado y riguroso que sea apropiado a las necesidades globalizadas del mundo posmoderno, bien se podrá seguir viendo la pirámide del arte medieval como un modelo de poder actual, que es atravesado por la expuesta espiral del silencio, que Elisabeth Noelle-Neumann propone.

Si la sociedad no sale de ese caracol que genera la “mente colectiva”, bien podrá seguirse utilizando la conjetura de Heidegger, sólo que ahora ajustada. Planteando: ¿y para qué científicos en tiempos de penuria?

jueves, 22 de mayo de 2008

Chagoya, su "IFC-305" y la propiedad intelectual


El contexto social, político, económico y educativo que nos ha perseguido durante décadas, deja en claro cuál es el panorama que se presenta para uno de los sectores más importantes del desarrollo de un país tan ambicioso y lleno de gente apta para innovar e inventar como México: ciencia y tecnología.


“La situación actual del gobierno, el cual es incapaz de generar reformas necesarias para el avance de México, y a su vez el mala función de los medios de comunicación que se encuentran en proceso de madurez, ha logrado impactar a uno de los sectores más importantes de nuestro país. La ciencia y tecnología”, afirma el doctor en Derecho, César Benedicto Callejas Hernández, director del Seminario de Propiedad Intelectual, en la Facultad de Derecho de la UNAM.


A manera cuasi tangible y explícita, de lo citado anteriormente, se puede hacer remembranza del caso de la doctora Victoria Chagoya de Sánchez.


“La situación del apoyo a la ciencia y tecnología, por parte del gobierno, ha mejorado desde hace 20 años, sin embargo hace falta el financiamiento de la iniciativa privada. Siempre y cuando no quieran dictar la agenda de la universidad, como tratar de interferir en la libertad de cátedra”, manifiesta el docente desde hace ocho años Benedicto Callejas.


Con respecto al trabajo que se está haciendo en la Cámara de Diputados, el doctor en Derecho, alude a que ellos no pueden establecer obligaciones a la empresa si no es a través de leyes, además de mencionar que: “si tienen atoradas leyes tan importantes como la energética y fiscal; menos están en condiciones de crear la científica que es fundamental para el desarrollo de nuestro país.


“Existe poca integración y poco trabajo. No hay labor seria por parte de ellos. Dentro de la reforma estructural no hay una científica. Los niños no se están educando en el ámbito tecnológico. La universidad debe buscar por sí misma la vinculación con las demás empresas, lo cual es muy tedioso y peor aún, no debería ser ése su trabajo”, establece Callejas Hernández.


En la misma línea, el académico de tiempo completo, opina que no hay divorcio entre academia-empresa-gobierno porque nunca han estado casados. “Hay un desencuentro en las tres entidades como organismos fundamentales. Una mala administración del CONACYT. Desvinculación entre la empresa, pues falta un diseño de políticas de este último
“La universidad tiene muchos proyectos interesantes, como el de Victoria Chagoya. No obstante, se debe de quitar los tabúes de salir a venderse, pues aún existen”, concluye el doctor Callejas.

La paradoja latente


Al ser la UNAM, la principal fuente de patentes de México, el especialista en Derecho, señala que “una patente es una innovación tecnológica que debe ser nueva. Tiene que superar el estado de la técnica. No sólo en México, sino en todo el mundo”, refiere César Benedicto.


Para que un científico pueda obtener una patente, el director del Seminario de Propiedad Intelectual de la Facultad de Derecho de la UNAM, informa que se interponen tres elementos básicos:
1. “Masa crítica: en ésta, se denota la incapacidad de recursos para desarrollar el proyecto.
2. “Es tortuoso y difícil para obtener patentes. La UNAM es la principal en dar patentes y aún así no puede llevar a cabo rápidamente el proceso, pues el sometimiento a trámites burocráticos es largo.
3. “La naturaleza del trabajo científico. Los trabajos se basan en el ensayo-error. La investigación contemporánea requiere equipo muy caro, para practicar esa técnica así que se necesita apoyo económico y no lo hay”.

Un proceso natural: divulgación de la ciencia


Con respecto a los medios de comunicación, el profesor de la Facultad de Derecho, alude a que: “no puede haber progreso científico sin medios de comunicación. Falta mucho oficio particularmente en México, de literatura de divulgación de la ciencia. Sí hay buenas revistas científicas que resultan intentos. No obstante, falta en televisión más tiempo.


“Por ejemplo Joaquín López Dóriga te habla de un invento que no tiene ni idea de lo que dice. Cuando hablas con el científico, resulta que su trabajo no consiste en lo que se refirió: si la gente no está enterada no presiona al medio para que se haga más divulgación.


“Los medios en México están en un proceso, después de muchos años de represión y censura al máximo. Falta mucho periodismo de fondo. Es un proceso natural”, agrega Callejas Hernández.

Chagoya, su IFC-305 y la propiedad intelectual


Como se podrá recordar, el IFC-305, es el derivado de la adenosina que detectó la investigadora Victoria Chagoya. Dicho proyecto es muy comprometedor, empero a su vez atrincherado en el armario del olvido político y empresarial.


El doctor César Benedicto Callejas Hernández, ha proporcionado puntos de discusión interesantes, en los que pone en boga aspectos político, legales y hasta de difusión con respecto al caso citado, e incluso en general de la ciencia y la tecnología.


El trabajo inadecuado de la Cámara de Diputados. La ineficiencia del representativo del poder federal: CONACYT. Las barreras burocráticas para la obtención de patentes. Y el proceso de maduración en los medios de comunicación del que Callejas habla, son el resultado de aquella suma turbia y cuasi sin respuesta que acecha a la matemática académica, empresarial y gubernamental de México.

miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Impotencia o indiferencia?


Frente a la renuencia que ha mostrado la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), con respecto a proporcionar una entrevista en relación al caso de la doctora Victoria Chagoya de Sánchez, la tarea de indagar qué es lo que dicho organismo ha hecho por hacer que salga adelante al proyecto de la investigadora, ha sido el trabajo en este momento.


Esencialmente se denota una divulgación de información, al menos en la red, un tanto con el proceso de la denominada espiral del silencio, la cual básicamente consiste en hacer que la opinión de la masa acerca de un determinado tema se vuelva pública, aun que haya una gran mayoría inconforme.



Este fundamento se debe, precisamente, a que en todos los artículos, notas, informes, boletines, etcétera, se maneja el trabajo de Chagoya como algo renacentista, innovador y propulsor de la innovación tecnológica en México, mas no como lo que realmente significa: una frustración para quien lo está elaborando, y que no puede culminarse por el nulo apoyo tanto del gobierno, como de aquellas institiuciones, de las cuales su razón debería ser darle seguimiento a trabajos tan comprometedores como el de la investigadora, y no una publicidad y disfraz de que ellos lo están apoyando.



De qué sirve decir que se les está apoyando. Cuál es la razón por la que gustan llenar los documentos informátivos que despilfarren flores a trabajos que guardan el coraje e infortunio de no ser terminado por falta de recursos.

Un pequeño relato

Cuando alguien asiste al edificio de la CONACYT, exigen decir a quén se visita. No conocen las salas de espera. Los minutos, horas y hasta el día sucede sin que alguien atienda a cualquiera que solicite hablar con algún funcionario: "están muy ocupados", informa la recepcionista.






Al llegar al área de Comunicación Social, impera la burocracia aún del siglo pasado, hasta en esos aspectos continuamos estancados. Atiende muy amablemente Daniela Tarhuni, no hay liga porque no es alguien importante, empero lo es en esa institución: "yo me encargo de llevar todo lo que se pida a los funcionarios", refiere la señorita de no más de 28 años.

Tan grande es su cargo, y elemental su función, que se le busca a las 11:30 del día y no ha llegado. A las 14:30 se intenta la comunicación y que regresa como a las 5:00. Es ésa la información que dan por teléfono: esperar nuevamente horas por alguien, quien demuestra que no conoce el concepto de ser un servidor público, no vale la pena.

De regreso...

Es en esos momentos, donde se puede ver perfectamente que no hubo necesidad de hacer entrevista alguna para obtener dato alguno en la CONACYT.

¿Qué opinan del Caso Chagoya?, ¿qué harían por ayudar a la conclusión del proyecto de la investigadora?, ¿consideran que están actuando bien o que deberían tomar otro papel los medios de comunicación con respecto a la difusión de la ciencia?


Esas serán cuestiones que tendrán como respuesta una risa, pues mientras florezca la ineptitud de esos organismos, la espiral del silencio nos hará seguir viendo el mundo de la ciencia y su innovación de color de rosa.


Por lo que la opinión sobre un caso, la intención de ayudar, y la posibilidad de tener una postura para ejercer un juicio, no se podrá tomar en cuenta, hasta que ellos tomen en cuenta y escuchen.


Lo anterior, se llega a escuchar peyorativo. No obstante, el lado que se acaba de exponer es uno. El otro, es el de varios rotativos que en marzo de 2005, expusieron la parte interna de ese organismo.

De esa forma, con la postura "desde fuera", y "adentro", queda habilitada y manifiesta la perspectiva que la CONACYT tiene con respecto al caso Chagoya: en ellos no está dar o quitar un subsidio, en esa institución, lo único que está a su alcence, es la indiferencia, porque la impotencia únicamente es la máscara. Queda ahí, la respuesta al título del presente artículo.

domingo, 11 de mayo de 2008

Rosaura Ruiz, pieza clave para el desarrollo tecnológico


Doctora en ciencias por la UNAM, Rosaura Ruiz Gutiérrez, quien se postuló como la única mujer candidata a rectora en la misma casa de estudios, fue nombrada el pasado 8 de mayo presidenta de la Academia de Ciencias (AMC).


Por su trayectoria académica, Ruiz refiere, con respecto al tema del apoyo por parte del gobierno a la ciencia y tecnología, que esa inversión no únicamente es una obligación por parte del estado, sino también resulta ser una contribución al crecimiento social de nuestro país.


La también secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, informa que durante el sexenio anterior el presupuesto para la ciencia se redujo. Por tal situación, menciona que desde hace ya varios años hay un acercamiento con la Cámara de Diputados, en la que han encontrado mayor comprensión y apoyo.


Añade que diversas instituciones públicas, entre universidades y organismos, han planteado al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología la necesidad de presentar un Plan Nacional de Desarrollo de la Ciencia. No obstante, añade la Bióloga, Conacyt se enfrenta a una misma problemática, ya que indica que frente a la carencia de recursos, del gran número de proyectos que llevan a cabo, sólo 30% apoyan.


El círculo vicioso se repite, y lo que añade Ruiz se hace visible cuando dice que "no hay una política de estado en ciencia. Conacyt otorga becas para que los estudiantes se vuelvan científicos, pero al mismo tiempo Hacienda no cuenta con una política fiscal que genere plazas para éstos.


La propuesta que hace la científica, es que desde el gobierno se emprenda una política de estimulos fiscales en la que las empresas puedan deducir impuestos sólo si han invertido en proyectos de ciencia y tecnología que realemente den resultados al país.


Con la postura que presenta la investigadora, y el impulso que denota tener para echar a andar sus planes, se podrá, quizás no innovar y desarrollar ciencia y tecnología, empero sí será posible dar cuenta de quién es el o la barrera que impide el crecimiento de México, y respectivamente el caso Chagoya.

jueves, 1 de mayo de 2008

El juego de la metáfora de la globalización


Desarrollado por científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad de California, Berkeley, el teléfono celular que envía rayos "X", podría llegar a ser pronto una herramienta médica muy valiosa para millones de personas en el mundo.


Los mismos investigadores señalan que este trabajo podría beneficiar a millones de personas. En esencia a todas aquellas que habitan en zonas remotas del mundo en desarrollo que no cuentan con equipos médicos modernos.


La Organización Mundial de la Salud, indica que un 75% de la población mundial no tiene acceso a ultrasonido, radiografías, imágenes de resonancia magnética (IMR) ni otra tecnología médica de imágenes computacionales.


La situación nuevamente vuelve a ser como la ya tan tratada en este blog: la falta der recursos del gobierno, y de apoyo por parte de los empresarios impera de manera enorme, ya que según los mismos académicos indican que más de la mitad de los equipos médicos en países en desarrollo no se utilizan o están inservibles debido a que es muy complicado y muy costoso operarlos o repararlos.


Estableciendo síntesis, se podría mencionar que el profesor Boris Rubinsky, de la Universidad de California, Berkeley, manifiesta que "las imágenes médicas son algo que damos por hecho en los países industrializados. Y sin embargo, este avance no está al alcance de millones de personas en el mundo porque es muy costoso mantener estos equipos".


Por lo tanto, si es éste un descubrimiento o más bien innovación tecnológica que se transgrede a la ciencia, se denota a nivel macro aquella separación entre el gobierno, empresa y academía, que sin importar que este aparato sea usado para diversos métodos, los cuales se utilizan en una gran variedad de aplicaciones que van desde la detección de tumores, la confirmación de infecciones activas de tuberculosis y otras enfermedades, hasta el monitoreo de la salud y desarrollo del feto durante un embarazo.


Es en este momento, cuando tal vez habrá que analizar que realmente México no es el único país con una situación similar a la de Victoria Chagoya. No obstante es considerable establecer que no se trata de ver quién está peor o igual, sino más bien de no caer en un juego como el de ahora, donde los alcances de cada nación de tercer mundo se establecen dentro de la metáfora de la globalización.